Bakasana en el Teatro Colón - Argentina

Asanas es el nombre que reciben las posturas en Yoga. Me parecen algo magnífico y mágico. Cómo el hombre ha estudiado el cuerpo al nivel de definir que determinada postura contribuye al desarrollo de tal músculo o estimula tal glándula o masajea determinado órgano o posiciona la mente de determinada manera. Lo más asombroso es que puede ser probado por cualquier incrédulo y te aseguro que ALGO tiene que sentir! Nadie puede permanecer indiferente si mantiene una postura cual sea por al menos 1 minuto. Lo principal que va a generar es una conexión de la persona con su respiración y esto casi automáticamente conectará con la mente para que deje de “parlotear” y venga un rato al presente.

Las asanas son la puerta de bienvenida al Yoga. Preparan el cuerpo, la respiración y la mente para los pasos siguientes que son: la práctica de Pranayama y Meditación. Creo que todo se puede, pero me parece súper difícil de repente un día comenzar a meditar. Los pensamientos se vuelven locos, la mente lucha a más no poder…es una tarea de mucho esfuerzo. Más bien el Yoga plantea un camino gradual, donde se comienza por la práctica de Asanas. Que ya bastante dificultosa puede resultar al principio! Pero con el tiempo, se logra lo que decía Patanjali “Sthira Sukham Asanam”. Osea, “Asana debe ser firme y relajada”.

Hay muchas clasificaciones para las Asanas. La que más me gustan son las que nos dicen que hay asanas de fuerza, equilibrio y flexibilidad. Otra que nos dice que las clasifica según sean paradas, sentadas o acostado.

 

También está la conocida “Serie de Rishikesh” por el nombre de la ciudad al norte de la India donde comenzó a ser practicada hace miles de años. Esta ciudad donde el Ganges aún no está tan contaminado. Esta serie es una de las más tradicionales del Hatha Yoga, se compone de 12 posturas “madres” que se encuentran compensadas unas con otras. Éstas son: sirsasana o paro de cabeza, sarvangasana o paro de hombros, halasana o arado, matsyasana o postura del pez – como la que está haciendo Manu en la foto-, pascimotanasana o pinza, bujangasana o cobra, shalabasana o saltamontes, danurasana o arco, ardha matsyendrasana, padahastasana, trikonasana, y savasana o postura de la muerte. 

Luego, cada escuela va determinando su set de asanas básicas. En realidad, hay muchísimas, miles de posturas y variaciones. El Hatha Yoga Pradeepika dice que hay tantas poses como especies en la Tierra, según me han transmitido eso sería alrededor de 840 posturas. Los maestros siempre dicen que es mejor practicar algunas pocas asanas y hacerlas de manera correcta: firme pero relajada. Claro que hay asanas básicas o “madres” que nos van preparando para realizar otras más avanzadas.

Matsyasana en Mahabalipuram - India

Hay un punto muy importante, sobre todo para la práctica personal de Asanas. Patanjali en sus Yoga Sutras donde desarrolla el Ashtanga Yoga antes de Asanas, nombra los Yamas y Niyamas. Principalmente, los Niyamas nos ayudarán a desarrollar la disciplina personal. Y en este punto es que nos ayudará a mantener nuestra práctica de Asanas. Éstas son Saucha o Cuerpo y mente puros, Santosha o Felicidad, Tapas o Esfuerzo, Swadhyaya o Estudio y Iswara Pranidhana o Rendirse a lo Divino.

Es díficil reducir cada Niyama a una sola palabra, porque son Sutras. Patanjali en una oración resume y dice mucho. Además está en sánscrito por lo que hay miles de interpretaciones. Me limito a compartir lo que me han transmitido y siento como verdad.

Si te interesan los Niyamas y Yamas, dejame tu consulta en comentarios y tal vez me decida hacer un post sobre ellos más en detalle 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *